viernes, 25 de mayo de 2007

¿Vestirse o disfrazarse?

Armani suele decir que la “Las mujeres de hoy tienen demasiada prisa para ser elegantes”. Pero… ¿qué es la elegancia? ¿A qué llamamos persona elegante?
El diccionario recoge que la persona elegante es aquella que revela buen gusto, sencillez, armonía, nobleza y gracia en el vestir. Quizá nos vienen a la cabeza muchos ejemplos de personas que conocemos muy elegantes y otras que no lo son tanto. Pero, la elegancia no requiere grandes dosis de tiempo ni quemar la Visa pero sí mucho sentido común.

Ahora que llega el verano, y con él las altas temperaturas, es asombroso ver por las calles algunas cosas: escaparates andantes que lucen las logos, gente semi-desnuda (imporante:un@ va a trabajar, no a la playa) y las últimas tendencias como si las marcas les pagaran para ello. Cada mañana alguien tendría que recordarnos que las pasarelas son una cosa y la vida en la ciudad, otra. Los colores fluorescentes, los altísimos tacones, los mini-vestidos y apliques metálicos son lo último para este verano pero combinarlo todo junto puede resultar de infarto. De acuerdo… De las pasarelas al armario, pero con moderación y mucho, mucho sentido común.


¿Llevas un Miyake o te acabas de levantar? Jordi Labanda

Pásalo: ponte sólo lo que va con tu estilo. Carolina Herrera dice que “Hay que ser uno mismo, no convertirte en un escaparate simplemente porque esté de moda”.

Para los que viajéis a Nueva York próximamente: en los grandes almacenes Bloomingdales se han incorporado los espejos virtuales que permiten al consumidor conocer cómo le sentará la prenda sin necesidad de probársela. La nueva tecnología ahorrará tiempo a los clientes y quién sabe si en un futuro será el sustituto del probador. Y eso no es todo. Este espejo virtual incorpora la posibilidad de adjuntar nuestra imagen con la prenda a un sitio web donde amig@s y familiares pueden opinar cómo nos sienta. ¿Será tan sincero como el de Blancanieves? Espejito, espejito..

3 comentarios:

T.T. dijo...

Woo! No sabía nada sobre estos nuevos espejos, es una buena idea, aunque seguro que en poco tiempo les añaden nuevas características para hacernos creer que nos sienta mejor, haciendonos más delgados, más finos, ...

Saludos ;)

Anónimo dijo...

Qué curioso!!!

Ya no saben qué inventar.

Veo que el blog está teniendo éxito.

Felicidades desde Praze&Mazing

El payaso triste dijo...

Hace poco, hablando sobre la ligereza de ropa, comente en un blog que durante la carrera, un día de calor, entró en un edificio de la Universidad una estudiante que, o no tenía dinero para ropa, o... en fin... Pues bien, el bedel, ni corto ni perezoso, le paró en pleno hall, y con mucha delicadeza, en un tono suficiente para que se oyese, le dijo: "Disculpe señorita, pero ud., ¿ha venido aquí a enseñar o a aprender?"
A buen...pocas...
Además, estimada América, no olvides nunca las palabras de Séneca (para los ignorantes, mucho antes que Cristo) en estos momentos en los que el hedonismo pretende adueñarse de la moda:Es preciso vigilar los deseos del cuerpo,
pues el cuerpo pide placeres vanos, efímeros y deplorables,
que si no se regulan con gran moderación irán a parar a la sensación opuesta.
¡Viva la moda que ensalza a la mujer!